Propuesta polémica para una nueva unidad de moneda

Creo que los niños muertos deberían ser usados ​​como una unidad de moneda. Sé que esto suena polémico, pero escúchenme. 1 Este texto es una broma elaborada que pone de relieve los “costos de oportunidad”. No se sugiere seriamente el cambiar la unidad de moneda. Tan solo se insta a pensar en cuántas personas podríamos salvar con nuestro dinero.

De acuerdo con Population Services International, un grupo respetado de investigación de caridades, cuesta entre US$ 650 y US$ 1.000 salvar la vida de un niño a través de la caridad. Probablemente hayas escuchado números más bajos como veinte centavos en alguna parte. Los números más bajos son falsos. Sí, tal vez una vacuna contra el sarampión para un niño en África sólo cuesta veinte centavos, y el sarampión puede ser mortal. Pero hay un montón de gastos de organización, y tienes que inmunizar a un montón de gente antes de llegar al niño que de otra manera estaba destinado a morir de sarampión. Me parece que la cifra de US$ 650-1000 es mucho más creíble. Redondeamos a US$ 800.

Así que un niño muerto = ochocientos dólares. Si gastamos ochocientos dólares en una laptop, ese es un niño africano que murió porque no dimos a la caridad. Desagradable pero cierto. Ahora que sabemos eso, podemos ir a los detalles del diseño de la moneda. Debe ser una gran moneda de oro, con una foto de un niño birmano sonriente en el frente, y una lápida en el reverso. La abreviatura puede ser NM.

Por supuesto, la mayoría de las cosas no van a costar un niño muerto entero, por lo que necesitaremos denominaciones más pequeñas. Hay cuatro cachorros muertos por niño muerto, ya que los perros cuestan un poco por encima de US$ 200 para mantener con vida en un refugio de animales. Hay dos selvas quemadas por cachorro, y cinco heridas infectadas por selva quemada. Estoy seguro que podemos encontrar artistas con talento para el diseño de todas estas monedas.

Sí, admites a regañadientes, un sistema de este tipo es técnicamente posible, pero ¿por qué diablos vamos a querer reemplazar nuestros billetes de dólar verdes, tranquilizadores y agraciados con dignificados ex-presidentes, por eso?

Dejo esa pregunta a un artículo que leí en el sitio de la BBC hoy: mujer gasta £250.000 en una caseta de perro de lujo para su gran danés, completa con Spa y TV de plasma 2 Pampered pooches get luxury pad..

Ésto suena bastante ridículo, pero está claro que no es lo suficientemente ridículo. Después de todo, al menos una persona pensó que sería una buena idea. Claramente, decir “caseta de perro que cuesta 250.000 libras” no lleva el impacto apropiado de “no comprar esto”.

Y por eso recomiendo cambiar a una moneda basada en niños muertos. “Caseta de perro que cuesta 250.000 libras” podría no llevar el impacto adecuado. “Caseta de perro que cuesta 500 niños muertos” sí lo lleva. El uso de niños muertos como una unidad de moneda lleva una conciencia integrada de los costos de oportunidad 3 Patri Friedman, Positive vs. Optimal. 4 Wikipedia, Opportunity cost.. Sí, puedes comprar esa caseta de perro, si realmente crees que es más importante que gastar ese mismo dinero en salvar la vida de quinientos niños haitianos. ¡Vamos! ¡Perros viendo TV de plasma! ¡Eso suena adorable!

Después de leer un artículo sobre las prácticas de diezmo de los mormones 5 Mormon tithing practices., tengo la esperanza de que el cambio de dólares a NM en los países en desarrollo también vaya a destruir a la religión organizada. Suena plausible para una iglesia decir que necesita dos millones de dólares para trasladarse a un edificio más grande. Incluso suena plausible cuando un pastor se levanta delante de su congregación y dice que Dios realmente quiere que cada familia done cualquier pequeña cantidad que pueda, de manera que todos puedan comprar una mejor casa de culto y alabar a Dios en un santuario más apropiado. Mi vieja sinagoga hizo esto durante años, y nadie encontró nada malo en ello; mis padres incluso donaron una gran cantidad de dinero. Si mi rabino hubiese dicho “Necesitamos dos mil quinientos niños muertos para mudarnos a una plataforma más bonita”, el show se habría acabado 6 Es importante aclarar que el movimiento por el altruismo eficaz es abierto y no se opone directamente a la religión organizada. De hecho, ya hay algunos altruistas eficaces religiosos en distintas partes del mundo. Tiene sentido que los haya; los valores del amor y la compasión que están presentes en tantas religiones coinciden con el ideal de ayudar eficazmente a otros..

Yo tampoco soy ningún santo. En los últimos dos años he gastado cerca de dos cachorros muertos sólo en libros de Amazon.com. Probablemente vaya a gastar cerca de un niño muerto entero para volar a casa por mis dos semanas de vacaciones de invierno, y gastare cerca de diez niños muertos en mi viaje alrededor del mundo este verano. Gasté cuatro heridas infectadas en un software de creación de mapas de fantasía. Pero al menos me doy cuenta de lo que estoy haciendo. ¿Puede decir lo mismo la gente que gasta un niño muerto más un cachorro muerto en el helado más caro del mundo 7 World’s most expensive dessert: 1000$ sundae.?¿Y que hay del japonés que gastó 1.050 niños muertos en una correa de teléfono móvil?

Uno de los principales grupos pro-vida de Estados Unidos, Focus on the Family, gasta doscientos mil niños muertos al año 8 Focus on the Family Eliminates 202 jobs. esparciendo su mensaje de conservadurismo y oposición al aborto. Tómate un segundo para apreciar plenamente la ironía.

No estoy diciendo que estas personas no tengan derecho a gastar su dinero presumiblemente ganado con esfuerzo en lo que quieran. Por supuesto que tienen ese derecho. Sólo estoy diciendo que si tomamos el simple paso de sentido común de cambiar nuestra denominación monetaria de dólares a niños muertos, tal vez querrían algo diferente.

Vamos, te apuesto una herida infectada a que funcionaría bien. 9 Este ensayo fue publicado originalmente en inglés bajo el título Using dead children as a unit of currency.

Ver también:

Notas y referencias   [ + ]

1. Este texto es una broma elaborada que pone de relieve los “costos de oportunidad”. No se sugiere seriamente el cambiar la unidad de moneda. Tan solo se insta a pensar en cuántas personas podríamos salvar con nuestro dinero.
2. Pampered pooches get luxury pad.
3. Patri Friedman, Positive vs. Optimal.
4. Wikipedia, Opportunity cost.
5. Mormon tithing practices.
6. Es importante aclarar que el movimiento por el altruismo eficaz es abierto y no se opone directamente a la religión organizada. De hecho, ya hay algunos altruistas eficaces religiosos en distintas partes del mundo. Tiene sentido que los haya; los valores del amor y la compasión que están presentes en tantas religiones coinciden con el ideal de ayudar eficazmente a otros.
7. World’s most expensive dessert: 1000$ sundae.
8. Focus on the Family Eliminates 202 jobs.
9. Este ensayo fue publicado originalmente en inglés bajo el título Using dead children as a unit of currency.

Caridad eficaz

El-Ártico

Imagina que te estás preparando para una peligrosa expedición por el Ártico con un presupuesto limitado. El viejo vendedor del almacén general sacude la cabeza con tristeza: no tienes dinero suficiente para todo lo que necesitas; vas a tener que comprar lo esencial y esperar tener suerte. Pero ¿qué es esencial? ¿Acaso deberías comprar el parka más cálido, si eso implica que no podrás tener una bolsa de dormir? ¿Deberías llevar comida para una semana extra, por si acaso, incluso si eso significa ir sin un rifle? ¿O será mejor comprar el rifle y dejar la comida?

Y ¿qué hay de una guía sobre flores del Ártico? Te gustan las flores, y odiarías sentir que no estás apreciando el ambiente áspero y delicado que te rodea. Y una cámara digital, por supuesto. Si vuelves con vida vas a tener que poner las fotos de la expedición en Facebook. ¡Y una bufanda hecha a mano con auténticos patrones tribales Inuit tejida con fibras orgánicas! ¡Genial!

…Pero por supuesto la compra de cualquiera de estos elementos sería una locura. El problema está en lo que los economistas llaman “costos de oportunidad”: la compra de una cosa cuesta dinero que podría ser utilizado para comprar otras. Una bufanda de diseño artesanal podría tener cierto valor en el Ártico, pero costaría tanto que te impediría comprar cosas mucho más importantes. Y cuando tu vida está en riesgo, cosas como impresionar a tus amigos y comprar orgánico palidecen en comparación. Tienes un objetivo —mantenerte con vida— y tu único problema es cómo distribuir tus recursos para mantener tus posibilidades lo más altas posible. Este tipo de conceptos de economía resultan bastante naturales cuando nos enfrentamos a un viaje a través de la tundra congelada.

Pero definitivamente no son naturales cuando nos enfrentamos a una decisión sobre donaciones caritativas. La mayoría de los donantes dicen querer “ayudar a la gente”. Si eso es cierto, entonces deberían intentar distribuir sus recursos para ayudar a las personas tanto como sea posible. La mayoría de la gente no lo hace. En la campaña “Compra una pincelada” 1 The Blue Rigi has been saved. once mil donantes británicos dieron un total de £550.000 para mantener el famoso cuadro “Blue Rigi” en un museo del Reino Unido. Si hubieran dado esos £550.000 para comprar mejores sistemas sanitarios en los pueblos africanos, las estadísticas más recientes 2 Este ensayo es del 2010. Algunos números y datos cambiaron. sugieren que se habría salvado la vida de cerca de mil doscientas personas de la enfermedad. Cada donación individual de US$ 50 podría haber dado un año de vida normal a alguien del tercer mundo aquejado por una discapacidad como la ceguera o la deformidad de un miembro…

La mayor parte de esos 11.000 donantes realmente quería ayudar a la gente preservando el acceso al canvas original de una pintura hermosa. Y la mayoría de esos 11.000 donantes, si se les preguntase al respecto, diría que la vida de miles de personas es más importante que una pintura hermosa, original o no. Pero estas personas no tenían los hábitos mentales adecuados para darse cuenta de que la elección estaba ante ellos, y así es como sigue habiendo una hermosa pintura en un museo británico y en algún lugar en el tercer mundo un millar de personas han muerto.

Si “amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos”, entonces deberíamos ser tan cuidadosos a la hora de maximizar el beneficio a otros cuando donamos como lo seríamos al maximizar el beneficio para nosotros mismos a la hora de hacer las compras para una viaje polar. Y si no compraríamos un cuadro bonito en vez de una parka, debemos considerar no ayudar a salvar una famosa pintura y ayudar a salvar miles de vidas.

No todas las elecciones caritativas son tan simples como esa, pero muchas elecciones sí tienen respuestas correctas. GiveWell.org, un sitio que recopila e interpreta datos sobre la eficacia de las caridades, predice que los medicamentos antimaláricos salvan a un niño de la malaria por cada US$ 5.000 de medicina, pero los mosquiteros tratados con insecticidas salvan a un niño de malaria por cada US$ 500. Si quieres salvar a los niños, la donación de mosquiteros en lugar de medicamentos antimaláricos es objetivamente la respuesta correcta, de la misma manera que comprar una TV de US$ 500 en lugar de una TV idéntica que cuesta US$ 5000 es la respuesta correcta. Y puesto que salvar a un niño que sufre de diarrea cuesta US$ 5.000, donar a una organización que combate la malaria en vez de a una organización que lucha contra la diarrea es la respuesta correcta, a menos que estés donando de acuerdo con algún criterio distinto al de ayudar a los niños.

Digamos que todos los mejores exploradores del Ártico están de acuerdo en que las tres cosas más importantes para sobrevivir son buenas botas, un buen abrigo y buena comida. Tal vez han realizado estudios muy poco éticos en los que libraron a miles de personas en el Ártico con diferentes combinaciones de equipamientos, y una y otra vez encontraron que sólo los que tienen buenas botas, abrigos y alimentos sobreviven. Entonces sólo hay una mejor respuesta a la pregunta “¿Qué equipo compro si quiero sobrevivir?” —buenas botas, buena comida y un buen abrigo. Tus preferencias son irrelevantes; puedes optar por ir con un equipo alternativo, pero sólo si no te importa morir.

Y del mismo modo, sólo hay una mejor caridad: la que ayuda a más personas por dólar. Esto es vago, y está en ti decidir si una organización benéfica que incrementa las calificaciones de cuarenta niños por US$ 100 ayuda a las personas más o menos que una que previene un caso fatal de tuberculosis por cada US$ 100 o una que protege veinte hectáreas de selva tropical por US$ 100. Pero no puedes renunciar a tomar la decisión: de lo contrario, te arriesgas a terminar como las 11.000 personas que accidentalmente decidieron que una imagen bonita vale más que mil vidas humanas.

Decidir cuál es la mejor caridad es difícil. Puede ser fácil decir que una forma de terapia antimalárica es más eficaz que otra. Pero, ¿cómo se comparan con financiar la investigación médica que podría desarrollar una “cura mágica” para la malaria? ¿O financiar el desarrollo de un nuevo tipo de supercomputadora que podría acelerar la investigación médica? No hay una respuesta fácil, pero hay que hacer la pregunta.

¿Y qué tal si comparamos a las organizaciones benéficas por sus gastos generales —una estadística fácil de encontrar y universalmente aplicable a todas las organizaciones? Esta solución es simple, elegante y errónea. Los altos costos generales son sólo un posible modo de fallo para una organización benéfica.

Consideremos de nuevo al explorador del Ártico que intenta decidir entre una parka de US$ 200 y una cámara digital de US$ 200. Tal vez hacer una parka sólo cuesta US$ 100 y el fabricante obtiene US$ 100 de ganancia, y hacer la cámara cuesta US$ 200 y el fabricante está vendiendo al costo. Esto habla a favor de las cualidades morales del fabricante de la cámara, pero el explorador todavía debe comprar la parka. La cámara hace algo inútil muy eficientemente; la parka hace algo vital ineficientemente. Una parka vendida a costo de fabricación sería mejor, pero en su ausencia, el explorador no debe dudar en elegir la parka sobre la cámara. Lo mismo se aplica a la caridad. Una caridad de mosquiteros antimaláricos que salva una vida por cada US$ 500 con un 50% de gastos generales es mejor que una caridad de fármacos antidiarreicos que salva una vida por cada US$ 5.000 con 0% de gastos generales: US$ 10.000 donados a la caridad con altos costos generales salvará diez vidas; US$ 10.000 a la caridad con menores costos sólo salvará dos. Aquí la respuesta correcta es donar a la caridad que lucha contra la malaria y fomentar al mismo tiempo formas de reducir sus gastos generales. En todo caso, examinar las prácticas financieras de una organización benéfica 3 Charity Navigator. es útil, pero no lo suficiente como para responder a la pregunta “¿Cuál es la mejor caridad?”

Así como sólo hay una mejor caridad, sólo hay una mejor manera de donar a la caridad. Elegir ser voluntario versus donar dinero 4 Eliezer Yudkowsky, Money: The Unit of Caring. versus concienciar es tu propia elección, pero esa elección tiene consecuencias. Si un abogado que gana US$ 1.000 por hora decide tomarse una hora libre para ayudar a limpiar la basura en la playa, ha desperdiciado la oportunidad de trabajar una hora extra ese día, ganar US$ 1.000 y donar a una organización benéfica que contratará a un centenar de personas pobres por US$ 10 por hora para limpiar la basura, lo cual limpiaría 100 veces más basura. Si iba a la playa porque quería la luz del sol y el aire fresco y la cálida sensación de contribuir personalmente a algo, eso está bien. Si él realmente quería ayudar a la gente embelleciendo la playa, entonces ha elegido una manera objetivamente equivocada de hacerlo. Y si quería ayudar a la gente, y punto, entonces ha elegido una forma muy equivocada de hacerlo, ya que US$ 1.000 podrían salvar a dos personas de la malaria. A menos que para él la basura retirada realmente valga más que la vida de dos personas, él está cometiendo un error incluso respecto a su propio sistema de valores.

…Y lo mismo es cierto si su filantropía lo lleva a trabajar a tiempo completo en una organización sin fines de lucro en vez de ir a la escuela de derecho para convertirse en un abogado que gana US$ 1.000 por hora. A menos que sea una INCREÍBLE organización sin fines de lucro.

El historiador romano Salustio dice de Catón: “Prefería ser bueno, en lugar de parecerlo”. El abogado que deja una empresa de alta influencia para trabajar en una organización sin fines de lucro, sin duda parece una buena persona. Pero si definimos “bueno” como “ayudar a la gente”, entonces el abogado que se queda en la empresa pero que dona las ganancias a caridades está tomando el camino de Catón de maximizar la cantidad de bien que hace en lugar de lo bien que se ve.

Y esta dicotomía entre ser y parecer bueno se aplica no sólo a lucir bien ante los demás, sino también ante nosotros mismos. Cuando donamos a una caridad, un incentivo es la sensación cálida  de haber hecho un buen trabajo. Un abogado que se pasa el día recogiendo basura sentirá un sentido de conexión personal con su sacrificio y revivirá el recuerdo de lo bueno que es cada vez que él y sus amigos regresen a esa playa. Un abogado que trabaja horas extras y dona el dinero por internet para los huérfanos hambrientos en Rumania quizás nunca consiga esa misma sensación. Pero la preocupación por esta sensación de satisfacción es, en el fondo, la preocupación por aparentar ser bueno en lugar de ser bueno —aunque se trate de parecer bueno ante uno mismo más que ante los demás. No hay nada malo con la donación a una caridad como una forma de entretenimiento, si es lo que queremos —donar dinero al fondo de arte bien puede ser una forma más rápida de obtener una sensación cálida que ver una comedia romántica en el cine— pero la caridad realizada por personas que realmente quieren ser buenas y no sólo sentirse buenas requiere más previsión.

Es importante ser racional sobre la caridad por la misma razón que es importante ser racional sobre la exploración del Ártico: se requiere la misma conciencia de los costos de oportunidad y el mismo compromiso firme para investigar el uso eficiente de los recursos, y puede ser una cuestión de vida o muerte. Considera ir a www.GiveWell.org 5 Give Well. y hacer uso de los excelentes recursos sobre caridad efectiva que tienen disponibles. 6 Este ensayo fue publicado originalmente en inglés bajo el título Efficient charity: do unto others….

Ver también:

Notas y referencias   [ + ]

1. The Blue Rigi has been saved.
2. Este ensayo es del 2010. Algunos números y datos cambiaron.
3. Charity Navigator.
4. Eliezer Yudkowsky, Money: The Unit of Caring.
5. Give Well.
6. Este ensayo fue publicado originalmente en inglés bajo el título Efficient charity: do unto others….