El odio en los activistas

Entramos a Facebook y solo vemos publicaciones sobre veganismo y altruismo. Estos temas ya nos parecen tan obvios que a veces no entendemos cómo otros no los comprenden. Al rato vemos que alguien dice algo insensible sobre los animales, y estallamos…

Pero más del 95% de la humanidad desconoce nuestros argumentos y se mueve por círculos sociales completamente diferentes. Cuando abren Facebook ven algo muy distinto a lo que vemos nosotros. Lo que es obvio para ellos no es obvio para nosotros.

Entonces podemos pensar: “El tema de los animales es muy importante. Todos los días tratamos con ellos y los vemos asesinados. ¿Cómo puede ser que otros no piensen en algo que está tan presente? ¿Acaso son imbéciles?”

Pero la física es un tema incluso más común que los animales. Todos los días tratamos con objetos. A pesar de eso, más del 90% de la humanidad no entiende los aspectos más básicos de la física clásica. Ciertamente la mayoría de quienes leen esto no los comprenden, y sería muy fácil demostrarlo con alguna pregunta.

Supongamos que alguien pone sus manos a la misma altura. En una de ellas tiene un arma apuntando en línea recta hacia adelante, y en la otra una piedra. La persona dispara el arma al mismo tiempo que deja caer la piedra. Asumiendo que no hay nada que detenga la trayectoria de la bala… ¿Qué tocara primero el suelo, la bala o la piedra?

Si piensan que la fuerza con la que sale la bala de algún modo cambia la velocidad en la que cae, entonces lo siento, no lo entienden. La bala y la piedra tocarán el suelo prácticamente al mismo tiempo.

La mayoría de ustedes no entienden las cuestiones más básicas de cómo se mueven los cuerpos, a pesar de tratar con ellos todos los días. ¿Acaso son imbéciles?

No, para nada. Realmente no lo son. Simplemente no pensaron lo suficiente en el tema. Pero quizás un físico sí piense que son imbéciles. Y se estaría equivocando del mismo modo que nosostros nos equivocamos cuando pensamos que un especista es imbécil.

Casi todos tenemos la inteligencia suficiente para comprender temas importantes. Así que si nos sorprendemos cuando alguien no entiende algo importante, debemos tener en cuenta que:

  • Seguramente no pensó lo suficiente en ese tema por varios motivos.
  • Estamos subestimando cuán obvio es el tema para otros.

O quizás…

Hay algo más que puede estar sucediendo, pero no es agradable hablar de ello. Sin embargo, me parece útil que lo pensemos.

Consideremos que quizás, en cierto nivel, nos viene bien que otros no entiendan el tema, ya que nos permite decir que son malvados y estúpidos. ¿Y por qué querríamos hacer eso?

Para quedar bien con nuestro grupo de pertenencia, claro.

Cierto físico misántropo se puede juntar con sus amigos y decir “no entiendo cómo los imbéciles no comprenden física newtoniana” y obtiene la aprobación y el aprecio de sus colegas. Un vegano se puede juntar con sus amigos y decir “no entiendo como el resto de la sociedad puede ser tan especista, estúpida y malvada” e igualmente consigue la aprobación de sus colegas. Demostrar odio hacia otros es una forma eficiente de conseguir reconocimiento y apreciación.

Todo esto se trata de estatus e incentivos sociales. Los grupos recompensan el odio hacia quienes no pertenecen a él. El odio hace que el grupo se una para combatir al enemigo.

Pero el odio hacia otros también nos lleva a elaborar modelos psicológicos imprecisos sobre cómo piensan nuestros “rivales”. Nos lleva a ignorar, por ejemplo, que muchas veces nuestros rivales son personas buenas e inteligentes que simplemente no pensaron en los temas que nos importan a nosotros.

Así que pensemos muy bien antes de decir que otros son imbéciles o que “no los entendemos”.

Si decimos que “no entendemos cómo alguien puede comer animales” porque literalmente no entendemos a la otra persona, entonces no hay nada malo, simplemente debemos analizar más su psicología hasta entenderla.

Pero, en general, no usamos la expresión en ese sentido, sino en uno mucho mas “tóxico”. Decimos que “no entendemos cómo alguien puede comer animales” para demostrarle a nuestro grupo que estamos más allá de la otra persona y que somos superiores moralmente. Y eso quiere decir que:

  • Estamos siendo creídos y agresivos, del mismo modo que el físico misántropo.
  • Estamos ignorando cuán complicado puede ser el tema para quienes nunca pensaron en él.
  • Estamos fomentando el odio.
  • Estamos demostrando que quizás carecemos de imaginación y empatía a la hora de evaluar cómo se sienten otros.

Y nada de esto es bueno. Pero entiendo que la dinámica de grupos nos lleve a decir e insinuar cosas como estas.

Como activistas, nuestro rol es educar a personas que aún no entienden la importancia de proteger a los animales. Y para lograr eso, debemos comprender muy bien a las personas a las que queremos llegar. El odio y la falta de curiosidad respecto a cómo piensan otras personas juegan completamente en contra de nuestro objetivo.


Ya que estás aquí, deberías revisar y compartir los textos que escribí sobre activismo animal eficaz. Están basados en las mejores investigaciones de grupos como Animal Charity Evaluators y The Humane League, y en muchos estudios de psicología.

Si te interesa cómo funcionan los grupos, es muy recomendable que leas nuestra serie de textos sobre racionalidad grupal.

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