Activismo Animal (1): Tenemos el deber de ser eficaces

Happy Pigs

No tuviste ni un día de felicidad. Desde que naciste todo fue sufrimiento.

Tienes muchísimo miedo y la certeza de que están por hacerte algo horrible. Puedes ver sangre por todos lados. Es la peor situación imaginable.

Unas personas te cuelgan de un gancho, apoyan un cuchillo en tu panza y empiezan a abrirte.

Sabes que es el fin. No hay futuro para ti. El universo no fue lo suficientemente justo como para darte una chance.

Pero quieres que esto se acabe para siempre. Y sabes que hay personas que se dedican a trabajar para que esto no siga ocurriendo.

¿Cómo quieres que sean los activistas que te defienden?

Pigs

Todos los años, cientos de millones de animales mueren incluso antes de llegar a los mataderos. Viven en condiciones tan malas que sufren hasta morir. 1 Counting Animals, Is Vegan Outreach right about how many animals suffer to death?

Si fuésemos una de las víctimas, aunque sea por unos segundos, entenderíamos inmediatamente cuán necesario es que los activistas hagamos todo lo posible por ser más eficaces. Comprender los horrores del sufrimiento nos debería llevar a la conclusión de que es importante que seamos los mejores activistas que podemos ser.

Sin embargo, la mayor parte de nosotros aún no piensa ni por un momento en cómo ser mejores activistas.

Si los animales pudiesen comprender toda la situación y ver quiénes son los que luchan por acabar con el infierno que padecen, estarían muy decepcionados. Sabrían que su padecimiento se va a prolongar por muchísimo tiempo porque no estamos pensando en cómo actuar con inteligencia.

No estamos siendo eficaces. De hecho, estamos siendo muy tontos. Tan tontos que, cuando mencionamos el tema de la eficacia, muchos decimos cosas como “todo cuenta” o “cada uno contribuye a su manera”. Y es verdad que hacer una actividad poco eficaz es mejor que no hacer nada, pero hay muchísimas vidas en juego. Si hay una forma de contribuir que salva a muchos más animales, entonces deberíamos realizar esa, si es que realmente nos importan los animales.

Antes de embarcarnos en una actividad en defensa de los animales, deberíamos pensar…

¿Es esta la forma más efectiva de invertir nuestro tiempo? ¿Es esta la mejor intervención que podemos realizar?

Si pensamos que hay que proteger a los animales y salvar a la mayor cantidad posible, entonces tenemos la obligación moral de pensar cuáles son las formas más efectivas de ayudarlos.

No es realista pretender ser perfectos e infalibles todo el tiempo. Pero lo que sí le debemos a los animales es investigar y pensar cuáles son las mejores formas de ayudarlos. Siempre deberíamos tratar de ser mejores.

Tenemos que preguntarnos si estamos transmitiendo nuestro mensaje del mejor modo posible.

Hay muchas personas que ridiculizan las posturas anti-especistas. Explicarles el Veganismo puede ser difícil, pero tenemos que hacer lo posible por minimizar las barreras. Teniendo eso en cuenta…

¿Les hacemos un servicio a los animales al responder a las burlas con hostilidad e indignación? ¿Incrementa las chances de que esas personas comprendan nuestra posición y empaticen con los animales?

Como activistas por los animales, nuestro rol no es “darle a esa persona lo que se merece” o “vengarnos”. En vez de hacer eso tenemos que preguntarnos qué podemos hacer para persuadir a otros.

Ser activistas eficaces requiere que aprendamos a manejar las burlas y las críticas de la mejor forma posible. Tenemos que resistir la tentación de atacar a quienes nos ofenden, ya que algunas de las personas que se burlan de los derechos animales son quienes están más cerca de entender la posición. La cuestión les puede preocupar mucho, y justamente por eso reaccionan defensivamente y critican.

Dar respuestas agresivas o sarcásticas no suele ayudar a los animales. Cuando hacemos eso estamos meramente reaccionando a algo que nos ofende sin pensar qué es lo más eficaz.

Tenemos que ser capaces de poner a quienes defendemos por sobre nuestros deseos de venganza.

Es importante que recordemos esto incluso cuando vemos fotos de cacerías. Al reaccionar violentamente, todo lo que logramos es descargarnos y quedar bien con nuestro grupo de pertenencia. Pero para el 99% de la población que no es vegana es muy probable que parezcamos personas agresivas y poco razonables.

Incluso quienes están en contra de la caza pueden pensar que los veganos son “excesivamente intolerantes, agresivos, personas que se creen moralmente superiores, molestos”. ¿Suena familiar? ¿Tendrías ganas de unirte a un grupo al que se lo describe con esos adjetivos?

La mayoría de las personas que cazan o maltratan animales no saben cuán conscientes son. No pensaron en el tema. Nuestros “enemigos” no se ven a sí mismos como personas malas. No son villanos. Lo más probable es que sean personas con modelos muy pobres de la psicología animal. Tenemos que educar usando nuestra empatía y racionalidad.

Antes de responder agresivamente, deberíamos pensar…

¿Acaso esto que voy a decir ayuda a los animales?

Nos podemos hacer muchas preguntas relacionadas. Por ejemplo: ¿Acaso dedicarnos a asociar las dietas crudas con el Veganismo acerca a más personas, o lo hace más inaccesible? ¿Acaso remueve barreras o las multiplica?

Hacerle creer a otras personas que el Veganismo se trata de dietas crudas puede hacer que parezca muy raro e inaccesible.

Asociar al Veganismo con el crudismo puede retrasar la lucha por los derechos animales. Y cada vez que se retrasa, más animales mueren.

Probablemente la popularización de términos como “crudiveganismo” se da porque no pensamos lo suficiente en los animales y en cómo trasmitir nuestro mensaje eficazmente. Creo que lo mejor que podemos hacer, si nos importan los animales, es asociar la palabra “Veganismo” estrictamente a la ética.

Cada vez que nos alejamos sustancialmente de los estándares de la sociedad estamos poniendo barreras a nuestro mensaje.

¿Acaso nuestra moda y nuestras pequeñas preferencias personales valen más que la lucha por el bienestar, la vida y los derechos de los animales?

Si nuestro estilo personal impacta negativamente nuestra capacidad para hacer activismo, deberíamos pensar seriamente en modificarlo.

Si podemos hacer algo para remover barreras y ser más agradables y eficaces, sin que eso nos represente un gran sufrimiento, entonces deberíamos hacerlo. Tenemos que ser los activistas que los animales se merecen.

Ya que gran parte de nuestro trabajo como activistas implica el interactuar con personas que aún son especistas, es vital que hagamos un esfuerzo por entender cómo piensan. Si hiciésemos eso veríamos que cuando alguien dice “las plantas sienten” o “comer animales está bien porque así es la cadena alimenticia” o “la carne es necesaria”, casi siempre cree de verdad en eso.

Las personas suelen creer esas cosas porque no pensaron demasiado en el tema. Y lo que deberíamos hacer, como activistas, no es humillarlos y reírnos de ellos, sino pensar de antemano en las mejores respuestas posibles a esas preguntas tan comunes. Tenemos que informar a las personas respetuosamente.

El hecho de que las personas se equivoquen y no sean expertos en esos temas es aceptable. No significa que sean malvados o tontos, sino que no saben lo suficiente. Hay que tener eso en cuenta y elegir expresarnos con cuidado y empatía.

Reírnos de las posturas especistas haciendo imágenes puede ser entretenido y además contribuye a que todos sepamos cómo lidiar con ciertos argumentos. Pero esos memes pueden ser problemáticos si nos hacen pensar que los especistas son tontos y malvados. Creer eso no contribuye demasiado a mejorar la situación de los animales. Por el contrario, su efecto principal es el de separar y hacer que todo se trate de una guerra alimentada por el desprecio entre clanes opuestos.

A veces es difícil resistir la tentación de agredir o burlarse de otros. Es entendible que nos equivoquemos. Pero tenemos que apuntar a hacerlo cada vez menos.

Nuestras comunidades suelen celebrar más el odiar a los carnistas que el hacer cosas útiles por los animales. Uno puede comprobarlo al compartir un montón de cosas horribles e irracionales sobre alguien que haya maltratado animales. La aprobación lloverá para esa persona, y el espiral de odio se hará más y más grande. Pero el odio es justamente la emoción que menos necesitamos a la hora de interactuar con personas que aún son especistas.

Tenemos que motivar a los activistas a que hagan cosas útiles, no a que se limiten a alabar al grupo de pertenencia y a criticar al “enemigo”. Deberíamos dejar de pensar como una tribu y adoptar la mentalidad de un grupo que tiene el claro objetivo de acabar con el especismo.

Si te interesa aprender más y ser un mejor activista, te recomiendo que sigas leyendo esta serie de textos sobre Activismo Animal Eficaz. Los textos contienen información vital para multiplicar el impacto de todos los activistas. Están basados en las últimas investigaciones de Animal Charity Evaluators 2 Animal Charity  Evaluators. y Humane League Labs 3 Humane  League  Labs..

Los animales nos necesitan. Es muy importante que quienes quieren ayudarlos reconozcan la relevancia de todos estos temas.

 

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Notas y referencias   [ + ]